Córdoba les Da la espalda a los referentes del kirchnerismo
Una reciente encuesta de la C+I Consultoría e Investigación en toda la provincia de Córdoba refleja con contundencia el rechazo que los cordobeses manifiestan hacia los principales referentes de Unión por la Patria, espacio político que encabeza el kirchnerismo. Los números no dejan lugar a dudas: Cristina Fernández de Kirchner, Axel Kicillof y Sergio Massa tienen una imagen fuertemente negativa, con porcentajes que superan ampliamente el 65%.
Cristina Fernández de Kirchner, actual presidenta del Partido Justicialista y figura central de la coalición oficialista, carga con una imagen negativa del 67,33%, mientras que solo el 24,70% de los cordobeses tiene una valoración positiva de su figura. La ex mandataria, condenada a seis años de prisión en suspenso e inhabilitada de por vida para ejercer cargos públicos por administración fraudulenta en la conocida Causa Vialidad, continúa siendo un símbolo de polarización. Su conflictiva relación con Córdoba se remonta a su presidencia, cuando mantuvo enfrentamientos con los gobernadores provinciales por decisiones económicas que, según voces locales, perjudicaron las finanzas cordobesas de manera estructural.
Axel Kicillof, actual gobernador de la provincia de Buenos Aires y exministro de Economía de Cristina Kirchner, tampoco encuentra eco favorable en el electorado cordobés. El 65,25% tiene una imagen negativa de su figura, frente a un 25,36% que lo ve de manera positiva. Desde la gestión bonaerense, Kicillof ha tenido un posicionamiento político confrontativo con el gobierno nacional actual, al que responsabiliza por las dificultades financieras de su provincia, una de las más grandes y con mayor peso económico del país.
En el caso de Sergio Massa, el rechazo es aún más pronunciado. Su imagen negativa trepa al 68,66%, mientras que solo un 16,20% tiene una visión positiva. Massa ha transitado por múltiples espacios políticos, desde el menemismo en los años noventa, pasando por el massismo como tercera vía, hasta su candidatura presidencial por Unión por la Patria en 2023. Esta versatilidad, lejos de generarle adhesión, parece haberle restado credibilidad entre los votantes cordobeses.
Los datos del sondeo confirman una realidad sostenida a lo largo del tiempo: Córdoba continúa siendo un territorio adverso para el kirchnerismo. La fuerte carga negativa que arrastran sus principales exponentes políticos, sumada a las tensiones históricas con los gobiernos provinciales y la percepción de haber perjudicado los intereses económicos de la provincia, alimenta un desinterés creciente por sus figuras. Unión por la Patria no logra conectar con el electorado cordobés, que parece mantener una identidad política cada vez más distante y crítica respecto a los valores y liderazgos del kirchnerismo.


